Los pájaros de migajas
A veces nos salimos de nosotros mismos. Escapamos en una bola de escamas que nos salen. Nos cambia el rostro, la voz y la postura. nos erguimos bajos casi tocando el suelo con la cabeza, arrastramos los pies lentamente hasta quedar dormidos. Pasamos la vida tan lento y la vez tan rápido. El tiempo pasa, y no pasa tan rápido como quisiéramos, pero el hecho es, que si pasara tan rápido como se quisiera quedaría pasmada flotando en una especie de nirvana. Escucho los pájaros volar y sueño ser ellos, que sencillo seria. Que me enseñarían, que me regalaría el día. Si mis ojos se abrieran como mares, si mis brazos se alzaran como olas, que aprendería. Que extrañaría de esta vida. A veces nos salimos, y no regresamos hasta que alguien nos regresa. Un sonido que viene tan lejos y que se dice al oído. Sentimientos que anclan el pensamiento y no dejan oír. Donde estaré mañana. Donde han quedado mis ojos en toda esta tela. Esta tela que construyo y que destruyo yo sola con cada respiro. Cuando todo baja, lo que resta es vida. Quien se queda aquí en la arena fría, quien me toma de la mano y me sostiene mientras salto. Salta conmigo. Una cachetada para despertar. Donde he quedado. Donde de aquí adentro, de este capullo que me he construido lentamente. A veces no se sabe quien es quien toca la puerta que abre los ojos. Me cambian los gestos, me cambian las manos, me cambia la risa. Es como un libro, que se ha dejado de leer y queda arrumbado en la esquina del cuarto. Tomas otro, no porque quieras sino porque te han orillado, y lo ves tan lejos que casi lo olvidas.. pero algo regresa. Un sonido, una canción que respira. Que levanta, que mantiene, que sostiene mientras tus piernas se doblan. Un abrazo, una promesa. Manos se entrelazan. Agua que corre, agua que sacia. Salta conmigo. A veces me salgo de mi, y me escurro por los ojos. El río que me lleva. Me sostengo de tus manos. Es solo un fruto que he pisado y que me ha pisado de vuelta, que lentamente crece en moho y te toma en un descuido. Y ya se acaba, cuanto de este moho se ha quedado conmigo? No se puede construir en el derrumbe, el derrumbe es lo que sube. Una canción que te salva, un papel que se moja. Un túnel de viento que pega en la cara, que a la vez seca, pero a la vez entra en ti como si limpiara el alma. Mi pedazo de alma que me espera, que espera a que la otra mitad regrese sana y salva. Y me salva, me lee como si fuera la pasada. Pero no seré esa, seré nueva. Seré el alma que extrañas, eres la risa que me mantiene sana. Eres la risa que espero reirá al ultimo. Seré la risa que tanto añorabas. A veces me salgo de mi para poder regresar como migaja. Esperame.
Pronto volveré, tal vez mañana, tal vez la próxima semana.
- M.Wolf



1
